
Colección NARRATIVA nº 17
ISBN: 978-84-941489-6-5 • 296 páginas • PVP: 18,95
€
INFORMACIÓN
DEL LIBRO:
El fascismo y la xenofobia han vuelto a Europa de la mano de la crisis
económica, que revela lo peor de la naturaleza humana y hace
olvidar a muchos los antiguos valores democráticos (o, tal vez,
¿acaso nunca los tuvieron realmente?). El Levante español,
plagado de africanos del norte que trabajan en las explotaciones agrícolas,
es el lugar ideal para que broten el racismo y el odio muchas veces
latente. En la ciudad de Baria surge un grupo terrorista de extrema
derecha, Guardia Nacional, cuya primera acción es el asesinato
de una familia inmigrante musulmana. Tras dicho asesinato se presenta
un grupo político, MET, que defiende los mismos valores y principios.
¿Está naciendo en Europa un nuevo modelo de partidos fascistas
que han copiado los sistemas operativos de antiguos partidos nacionalistas
que utilizan la violencia como forma de coaccionar a los gobiernos estatales?
¿Es causalidad que los brutales actos terroristas ocurran al
mismo tiempo que el nacimiento de este partido político?
El comisario Carrillo ha de investigar los asesinatos que se cometen
en Baria -ciudad creada por Carmelo Anaya como metáfora de la
sociedad española súbitamente enriquecida y brutalmente
empobrecida- debiendo enfrentarse incluso a los poderes que deberían
velar por la libertad y la justicia. El comisario habrá de perseguir
al doctor Cárdenas, encarnación de los nuevos monstruos
políticos que brotan en otros rincones de Europa, como Grecia
o Francia.
El Guardián de mi Hermano grita la alarma que deben
provocar en las sociedades democráticas los viejos y los nuevos
riesgos del fascismo que tan lejos creíamos y tan de cerca tememos.
(Serón, Almería, 1967)
Abogado y criminalista. Ha publicado en M.A.R. editor con gran éxito
la novela Ordo dei (perdedores
anónimos), con la que fue ganador del II Premio Wilkie
Collins de Novela Negra. Anteriormente ha publicado las novelas Baria
city blues, Frío invierno en Baria, Memento mori, Una parte de
mí y Tiempo Cero. Ha publicado numerosos cuentos y
relatos breves en diversas colecciones. Fue accésit del Premio
J&B con la novela El corazón oscuro. Se ha revelado
un verdadero maestro del género negro, con influencias bien asimiladas
de sus admirados Dashiell Hammett y Jim Thompson.


P. -Qué es "El Guardián
de mi Hermano"?
R. -Es una novela sobre terrorismo. Sobre el nacimiento de un grupo
terrorista. Sobre cómo impacta en una sociedad, como crece en
ella y la deriva hacia el fascismo de un modo inevitable. El título
apela a esos hacedores y salvadores de patrias que siempre encuentran
justificación para el crimen.
P. -Se advierte al inicio de la novela que
"cualquier parecido con la realidad No es casualidad."
R. -Efectivamente. El desarrollo de los acontecimientos que provocan
los terroristas en la novela tiene ecos evidentes en nuestra historia
reciente. Cualquier lector podrá comprobar cómo los criminales
de esta novela han aprendido muy bien la lección que les han
dado desde el norte. Tal vez el argumento no parezca muy enrevesado,
pero ha sido una decisión premeditada.
P. -¿Te refieres a ETA?
R. -Claro. En "El guardián de mi hermano" se narra
el nacimiento de un grupo terrorista de extrema derecha. Pero no sólo
debemos fijarnos en lo que ocurre en Francia, con Frente Nacional, o
en Grecia, con Amanecer Dorado. Basta mirarnos a nosotros mismos. Cómo
hemos cedido ante la amenaza fascista y cómo estamos permitiendo
que incluso ganen la batalla moral. Es escalofriante la reciente escena
de los matadores en el matadero.
P. -¿Crees que están ganando,
que no se debería haber negociado con ETA?
R. -Si ETA hubiera sido de derechas no me cabe duda de que ningún
Gobierno hubiera negociado. Gran parte de lo que ocurre es una victoria
para ellos. Sin alcanzar aún los objetivos últimos han
conseguido poder político y económico y supremacía
publicitaria, al menos en su ámbito, encontrando un eco inadmisible
en formaciones democráticas. Recuerda lo que dijo Malcolm X,
algo así como ten cuidado con la prensa, de lo contrario acabarás
odiando a las víctimas. De ahí a la justificación
histórica sólo queda un paso. Después vendrá
lo demás. Nosotros, los demás, nuestro país, ha
ganado la batalla de las armas, pero a un coste moral insoportable si
fuésemos una sociedad sana.
P. -¿No los somos?
R. -Creo que somos un país de conformistas fascistoides. El deporte
nacional es vivir a costa de los demás, quejarse por todo y,
sobre todo, no hacer nada por cambiar las cosas. El franquismo político
está superado. El franquismo sociológico y psicológico
continúa vivo y muchos españoles y algunos partidos políticos
defienden valores que no son extraños a la Falange. Nuestra principal
afición es mirar a otro lado cuando hay un problema. No estamos
acostumbrados ni a la libertad, que despreciamos, ni valoramos la verdad.
En España está mal visto decir la verdad.
P. -Pero no se corre el riesgo de caer en
el fascismo. Al menos esto está superado.
R. -En el conjunto de España sí. No podemos decir lo mismo
del País Vasco. Pero aunque el resto del país no incurre
en formas obscenas de fascismo sí que interiorizó sin
espíritu crítico en su conducta y en sus principios aquellos
valores que legaron cuarenta años de dictadura. Tal vez la transición
hizo más daño del puramente político. Si hoy haces
una encuesta sobre las últimas declaraciones de Marie Le Pen,
comprobarás que mucha gente, de distintos, aparentemente, ámbitos
políticos , estaría de acuerdo con ella en su tratamiento
de la inmigración o en su lucha contra el liberalismo o la globalización
o en su nacionalismo reaccionario frente a Europa.
P. -¿Cómo se enfrenta el protagonista
de la novela a ese brote terrorista?
R. -El comisario Carrillo es un hombre que no puede aceptar ese estado
de cosas. En novelas anteriores se cuenta su pasado profesional en el
País Vasco y odia toda clase de fascismos. Se desvive en la lucha
y se deja algo más que su integridad física en ella. Pierde
la dignidad, pero encuentra la verdad. Claro que la verdad, en nuestro
país, jamás es escuchada.
P. -Efectivamente, en la novela otros miembros
de los Cuerpos de Seguridad del Estado no salen muy bien parados.
R. -He imaginado un escenario en el cual el Estado intenta aprovechar
a través de sus cloacas la presencia de grupos terroristas que
provocan estados de opinión manipulables
P. - La novela contiene calificativos gruesos
para algunos grupos.
R. -Definir como gentuza a gente que vota fascismo en estado puro no
creo que sea faltar a la verdad.
P. -¿Qué ha sentido al finalizar
la novela?
R. -Que esto no tiene arreglo.
