
Colección de Narrativa Nº 32
ISBN: 978-84-943553-5-6
166 páginas • PVP:14,95 €
INFORMACIÓN
DEL LIBRO:
Negro Juan recrea la vida de Juan Garrido,
el único hombre de raza negra y condición libre del que
existe constancia documental, muy escasa, sobre su participación
en la conquista y colonización de América junto a los
españoles.
Esta obra narra la estancia del protagonista
en Sevilla, la ciudad europea con más esclavos negros en el S.
XVI; allí conoce a Francisco Mejías, un mulato liberto,
y es testigo de la más cruel intolerancia religiosa por parte
del Santo Oficio. Con Mejías se traslada a La Española,
donde se dedican a la búsqueda de oro. Posteriormente, se suman
a la partida de Ponce de León para la ocupación de Puerto
Rico, donde se asientan e intentan formar un hogar. Pero las muertes
de su esposa y de su amigo impulsan a Garrido a sumarse a la primera
expedición de conquista de Florida al encuentro de la mítica
Fuente de la Eterna Juventud. La derrota en este último lugar
lo lleva a un nuevo intento de buscar fortuna en México, bajo
las órdenes de Hernán Cortés. En la capital azteca
se establece definitivamente y entra a formar parte de la historia de
la nueva nación al introducir el cultivo del trigo en América
y sufragar la iglesia de San Hipólito, que aún hoy existe
en la capital mexicana.
La novela aborda la conquista y colonización española
de América desde un punto de vista completamente nuevo, no el
del conquistador blanco o el nativo americano, sino el de alguien que
se siente marginado a pesar de formar parte del bando ganador. La esperanza
última de Negro Juan es que en el Nuevo Mundo nace una sociedad
donde el mestizaje igualará a todas las personas sin tener en
cuenta raza o condición.

(Las Palmas de Gran Canaria, 1961)
Licenciado en Filología Hispánica y doctor en Ciencias
de la Información,
es periodista y escritor. Colaborador en varios suplementos y revistas
literarias, con La isla redimida (Cabildo de Fuerteventura, 2005)
hizo su primera incursión editorial a través de la literatura
de no ficción y con su primera novela, El corsario de Lanzarote
(CajaCanarias. Santa Cruz de Tenerife, 2012), obtuvo el prestigioso
premio Benito Pérez Armas 2011. También ha abordado la
investigación sobre comunicación social, de la que destaca
su trabajo La escritura entre líneas (Universidad de La
Laguna, 1998).

P-.¿Quién era Juan Garrido,
hombre negro que participó en la conquista de América
y qué constancia histórica hay de su existencia?
R.-Garrido era un negro libre nacido en alguna parte del continente
africano que, no sabemos bien cómo, terminó participando
en la conquista y colonización de América con los españoles.
El documento más acreditativo de su existencia es su probanza,
un acta notarial en el que reclamaba mayores recompensas por sus servicios
a la corona y en la que consta la declaración de testigos que
dan fe de lo que allí se cuenta.
P.-Llama la atención el hecho de que fuera un hombre libre,
cuando en los países no hispanos de América todos los
hombres de raza negra eran esclavos.
R.-También en la América hispana y en la propia España
estaban esclavizados. Es muy famoso el esclavo negro Estebanillo, quien
también estuvo en la conquista. Sevilla, además, era la
ciudad con más esclavos de Europa en el siglo XVI y buena parte
de ellos eran negros. Añado como curiosidad que Boda de negros
es un romance satírico sobre esclavos de Quevedo que escandaliza
a cualquier lector contemporáneo. Garrido debía ser de
las pocas excepciones que confirmarían la regla.
P.- ¿Cómo era el Santo Oficio de la época?
R.- Pues como todos sabemos, no en balde su leyenda fue ganada a pulso:
un órgano de la intransigencia que perseguía a moriscos
y judíos y también a todo aquel que, según ellos,
se apartara de la ortodoxia católica. No pocos procesos de la
Inquisición fueron contra protestantes.

P.- Nuestro protagonista va con Ponce de León incluso a la
conquista de Puerto Rico. ¿Cómo vivieron aquella aventura?
R.- Cabe suponer que de manera truculenta, pues entre las luchas contra
los nativos para apoderarse de la isla y sus recursos y las batallas
entre las facciones de los conquistadores para apropiarse de títulos
y riquezas, no creo que la vida les fuera sencilla. Además, lo
mismo que los nativos se vieron afectados por las enfermedades importadas
por los europeos, sucedió también al contrario, como fue
el caso de la sífilis.
P.- ¿Cómo es La Florida que conquistan y qué
mitología había alrededor de aquel viaje?
R.-La Florida no era tan exuberante como la América Central,
pero Ponce de León aspiraba a asentarse como conquistador en
el continente. Esa era su principal ambición cuando preparó
aquella expedición, aunque también estaba el mito de que
era la tierra de la Fuente de la Eterna Juventud, que seguro que se
utilizaba convenientemente para atraer tropa. Pero lo cierto es que
el intento de Ponce no sólo fracaso, sino que le costó
la vida.
P.- El negro Juan fue retratado por Diego de Rivera en un mural -aunque
no habían imágenes verdaderas de él- porque fue
un personaje importante en la llegada de los españoles a México
con Hernán Cortés. ¿Qué grandes cambios
en la agricultura y qué actos reseñables llevaron a cabo?
R.- Se cree que Juan Garrido se sumó tardíamente a las
huestes de Hernán Cortés, pero su excepcionalidad racial
-y seguro que personal- no dejaron que pasara desapercibido para la
historia. Fue el responsable de la edificación de la iglesia
de los Mártires, así llamada por los que perecieron en
la Noche Triste y hoy conocida como de San Hipólito. Sigue conservándose
el templo en el actual México DF. También fue el introductor
del cultivo del trigo en el Nuevo Mundo y es así como lo retrata
Rivera, plantando trigo. En fin, nuestro personaje forma parte de la
historia fundacional de la actual nación mexicana.
P.-¿Cuánta documentación ha sido necesaria
para una novela como esta?
R.-Además de la probanza que cité anteriormente, he tenido
como fuentes principales El imperio español y La conquista
de México, de Hugh Thomas, además de Juan Garrido,
el conquistador negro en las Antillas, Florida, México y California,
del portorriqueño Ricardo E. Alegría. En estos textos
se recoge todo lo que se sabe de Garrido, que no es mucho. Como anécdota,
el de Alegría es un libro al que le tengo particular afecto por
el hecho de que lo encontré por internet en una librería
de viejo de Cambridge y me lo mandaron por mensajero a un precio ínfimo.
Además, tiene la dedicatoria del autor a un bibliófilo
inglés amigo suyo. Me gusta imaginar los avatares sufridos hasta
que llegó a mis manos.
P.- Hay quien en el presente vuelve a idílicas imágenes
de razas puras, de territorios alejados del mundo, puros y sin contaminaciones,
pero tú muestras la riqueza que pudo aportar el mestizaje.
R.- En mi condición de canario, no puede ser de otra forma. Canarias
es el resultado del mestizaje de españoles, portugueses, italianos,
franceses, aborígenes, moros… Y entiendo que esa es una
de las principales riquezas de mi tierra, que tiene una cultura singular
hibridada de todas estas influencias. Algo muy similar ha ocurrido en
América. Desde luego, el mestizaje no es excluyente, sino inclusivo
y da lugar a sociedades abiertas, más tolerantes y cosmopolitas,
según mi opinión.
