
Colección NARRATIVA nº 28
ISBN: 978-84-943553-1-8 • 220 páginas • PVP: 15,00
€
INFORMACIÓN
DEL LIBRO:
Autoras de hoy rinden homenaje a los logros de las mujeres de vanguardia. Desde la II Guerra Mundial la mujer obtiene el derecho a voto, defiende su lugar en la sociedad.
Las protagonistas de esta antología
son mujeres que han cambiado el mundo desde la Segunda Guerra Mundial
hasta nuestros días, en ámbitos como el arte, la política,
la economía, la cultura y el profesional. A través de
los textos de escritoras contemporáneas comprobamos que durante
este período la mujer no sólo obtiene el derecho al voto,
sino, sobre todo, un lugar en la sociedad.
Escritoras de España e Hispanoamérica dan voz a personajes
como la pintora y escritora Leonora Carrington, la fotógrafa
Irina
Ionesco, la egiptóloga Christiane Desroches Noblecourt, escritoras
como Agatha Christie, Marguerite Duras, Alejandra Pizarnik,
María Zambrano, Elise Cowen, Alfonsa de la Torre, Ana María
Matute, Adelaida García Morales y Oriana Fallaci; la bailarina
y actriz Josephine Baker y la pianista Alice Herz-Sommer. En el ámbito
político y de acción social encontramos a Irena Sendler,
apodada "la madre de los niños del holocausto". Asimismo
están presentes Rosa Parks, Krystyna Skarbek, Hann Solf y Aung
San
Suu Kyi, Premio Nobel de las Paz. De carácter completamente distinto
es Eva Braun, amante de Hitler. En el ámbito político
y
de propaganda, es interesante ver el intento de desprestigio que la
prensa franquista hizo contra las mujeres que lucharon por la
República y la democracia, personificando sus ataques en Margarita
Nelken, Dolores Ibárruri o Federica Montseny. Muchas otras mujeres
podrían haber protagonizado estas historias. En M.A.R. Editor
hemos pretendido que las escritoras elijan los modelos que más
les interesan. Todas ellas son notables, y sirven para que el lector
o lectora imagine qué personajes pudiera encontrarse. El deseo
es que estas mujeres sirvan para incitar a crear nuestra propia historia.
Autoras de España e Hispanomérica escriben sobre las
mujeres que han influido en los procesos sociales desde la II Guerra
Mundial hasta hoy. Y demuestran cómo la sociedad evoluciona en
muchos aspectos debido al impulso también de las mujeres, sus
ideas, heroísmo, valor, constancia y el grandísimo esfuerzo
en la realización de sus proyectos sin traicionar sus ideales.
Aldecoa, Josefina
Antolín Herrero, Sol
Barreiro, Teca
Cabellos, Eva María
Calvete, Eloína
Cantó, Virginia
De León, María Luisa
García-Perate, Sara
Garrido, Laura
Gómez Garrido, Marta
Gordillo Jerez, Eva
Hernández Benito, Ángela
Iturriaga Osa, Teresa
La Vizcondesa de Saint-Luc
Marqués, Elena
Martí Fabra, Carmen
Martínez, Rosario
Moreno, Carmen
Pérez Arenzana, María Teresa
Pérez, Lucía del Mar
Ramos, Charo
Serrano Romero, Rosa
Suáñez, Montserrat
Taylor Herrera, Melanie
Valdominos, Virginia


P.- ¿De qué trata tu relato
El misterio de la tarta de zarzamora?
R.- Es una ficción basada en la vida de la escritora Agatha Christie,
en ella alguien se come la tarta que le había preparado su hermana
y ella intenta descubrir quién ha sido siguiendo un proceso deductivo
como el que utilizan sus personajes. El relato trata de dar a conocer
un poco mejor a la persona que había detrás del personaje
gracias a muchos datos reales que están diseminados por la historia.
La forma y el motivo elegidos para la narración pretenden hacer
un guiño a sus novelas, desde el título hasta la forma
de resolverlo.
P.- ¿Por qué elegiste como personaje a Agatha Christie?
R.- Agatha Christie no es un personaje al que haya que rescatar del
olvido o reclamar su figura, porque en ese sentido es de las mujeres
que más relevancia ha tenido, pero sí creo que es interesante
recordar que ha tenido todo ese éxito a pesar de ser mujer en
un mundo eminentemente masculino. Me interesa ver qué mujer había
detrás de ese éxito para descubrir que a pesar de ser
una persona de su época rompió muchos convencionalismos.
No tuvo inquietudes políticas ni intentó cambiar el mundo,
como sí hicieron muchas otras mujeres más que admirables,
pero sí tomó decisiones en su vida personal que iban contracorriente
en su época, como hacer natación, viajar sola, casarse
con un hombre mucho menor o simplemente escribir y trabajar fuera de
casa.
P.-En tu opinión, la época que comienza en la Segunda
Guerra Mundial y que llega hasta nuestros días ¿Ha sido
la de mayores cambios sociales para la mujer? ¿Por qué?
R.- Creo que sí ha sido una época de fuertes cambios,
probablemente en la que más derechos se han conseguido, pero
creo que esos cambios vienen de antes, o al menos se gestaron antes,
desde finales del siglo XVIII cuando comenzó el discurso crítico
feminista. Se podría decir que en la reestructuración
de poderes que hubo tras la Segunda Guerra Mundial las mujeres consiguieron
muchos logros por los que habían estado luchando antes. Creo
que hoy no somos muy conscientes de lo que han supuesto esos cambios,
pero son la diferencia entre ser un ciudadano, una persona, y ser un
mero complemento de otros, de los que escriben las leyes y la historia.
P.-La historia ha sido mayoritariamente escrita por hombres y son
ellos quienes han elegido las mujeres relevantes. ¿Crees que
es positivo que sean las mujeres las que decidan quiénes son
sus modelos?
R.- Es muy positivo que las mujeres puedan elegir sus modelos a seguir,
pero lo es más aún que existan esos modelos, que les lleguen,
porque hasta hace poco más de un siglo parecía que sólo
había dos modelos de mujer: el ángel del hogar frente
a la mujer demoniaca o malvada. En España no había prácticamente
modelos de mujeres remarcables por su trabajo o su labor, a no ser que
estuviese relacionado con la religión. Todavía faltan
muchos referentes femeninos, por ejemplo es indignante que en los colegios
se estudien infinidad de escritores, escultores, pintores, políticos…
y que sólo un porcentaje ínfimo de ellos sean mujeres.
Ni siquiera en los posgrados de literatura hay casi escritoras, cuando
las ha habido. Se suele achacar a la calidad de su escritura, sin molestarse
en leerlas, como si todas las mujeres, por el hecho de serlo, tuvieran
una forma de escribir idéntica y poco valiosa para ser recordada,
mientras que nadie pone en duda la calidad de la literatura masculina
porque la masculina es LA literatura, y la femenina es como un género
literario aparte. De hecho, sería positivo que, igual que todas
las mujeres tenemos referentes masculinos, los hombres tuviesen también
femeninos y que esto no fuese una lucha sino algo en común, porque
no sólo las mujeres perdemos sin esos referentes, el hombre pierde
también. Hasta hace poco, la sociedad estaba haciendo oídos
sordos a la mitad de la población y eso es perder mucho.


P.- ¿De qué trata tu relato
El verdadero despertar de la Bella Durmiente?
R.- El verdadero despertar de la Bella Durmiente es un relato
que llevaba muchísimo tiempo queriendo escribir. Parafraseando
el título del cuento de Ana María Matute, El verdadero
final de la Bella Durmiente, revivo, entre el recuerdo y la ensoñación,
el encuentro que, gracias a una profesora de literatura, tuve con Ana
María Matute hacia los dieciséis o diecisiete años.
Recuerdo cómo ella me contó una historia que poco tenía
que ver con los cuentos de mi niñez, con un final no edulcorado
e infinitamente más realista que el universo de princesas de
organza que yo recordaba. Ella, -me dijo-, había crecido escuchando
estos cuentos de la voz de abuela y yo, en este relato, juego con el
recuerdo de aquel encuentro para entrelazar aquella historia que ella
me contó con la de su propia autobiografía, e incluso
la mía propia. Siempre desde ese yo literario que irremediablemente
tanto puede (y a veces suele) decir de nosotros mismos.
P.-¿Por qué elegiste como personaje a Ana María
Matute?
R.- Escogí a Ana María Matute por varias razones. En primer
lugar porque considero que es una figura fundamental en la literatura
española del siglo XX, con una voz y un universo propio que,
desde una fantasía y una imaginación cargadas de lirismo,
supo tocar el corazón (y la razón) de niños y mayores.
También escogí a Ana María Matute porque, tal y
como he dicho antes, llevaba muchos años sintiendo que le debía
(y me debía) este relato. La conocí en un momento en el
que mi ilusión por convertirme en escritora necesitaba de consejos
y referentes. Ella lo fue. Tuvo la gran amabilidad de escucharme y aconsejarme
y nunca podré olvidar aquella mañana cuyo recuerdo conservo
hoy tanto en la memoria como en la imaginación. Y para terminar,
porque en esta antología de mujeres en la Historia no podía
faltar la voz de alguien que fue un ejemplo de superación, de
lucha y de reivindicación de la mujer libre.
P.-En tu opinión, la época que comienza en la Segunda
Guerra Mundial y que llega hasta nuestros días ¿Ha sido
la de mayores cambios sociales para la mujer? ¿Por qué?
R.- Creo que sí. En el siglo XIX se produjeron profundos cambios
ideológicos, pero la visibilidad histórica de la mujer
costó (y en ciertos aspectos aún sigue costando), varios
decenios más. A partir de la II Guerra Mundial muchos de los
derechos de las mujeres se materializaron y algunos cambios comenzaron
a ser evidentes más allá de la reivindicación y
del deseo. Se tomó verdadera conciencia de la importancia que
tenía el hecho de que las mujeres asumieran un papel más
activo en distintas facetas de la sociedad que anteriormente tenían
vetadas. En España tuvimos que esperar hasta el 78 para conseguir
recuperar muchos de los derechos perdidos tras la Guerra Civil, pero
todo llegó. No obstante, considero necesario seguir persiguiendo
día a día una total equiparación de derechos entre
ambos sexos y una visibilidad histórica igualitaria, siempre,
por supuesto, aunando fuerzas en una lucha común.
P.-La historia ha sido mayoritariamente escrita por hombres y son
ellos quienes han elegido las mujeres relevantes. ¿Crees que
es positivo que sean las mujeres las que decidan quiénes son
sus modelos?
R.- Por supuesto, considero muy interesante y enriquecedor que las propias
mujeres escojan sus modelos y referencias entre las de su género.
Hoy día están surgiendo un gran número de estudios
y antologías que dan, a mi juicio, buena cuenta de esto. Pero
esta acción no es para nada excluyente. Creo que es positivo
reivindicar una sociedad en la que hombres y mujeres trabajen juntos
para escribir la Historia.
P.-Respecto al resto de tu obra, ¿sueles escribir relatos
o trabajas otros géneros? ¿Tienes algún libro publicado?
R.- El género con el que me siento más cómoda y
con el que suelo trabajar habitualmente, es la poesía. He escrito
algunos relatos, poquitos, pero la mayoría los he guardado para
mí. Respecto a los libros publicados, en 2010 vieron la luz los
poemarios Fe de erratas (Ed. Biblioteca Nueva) y Poemas para
zurdos (Ed. Renacimiento), y en año 2013 Pasaporte renombrado
(Ed. Huerga y Fierro).


P.- ¿De qué trata tu relato
En cartelera: Clara González de Behringer?
R.- Clara González de Behringer fue la primera abogada panameña,
no podía al inicio ejercer por estar prohibido para la mujer,
y fue también un ser de contrastes y una tenacidad admirables.
Es una mujer que nace con el siglo XX y muere en 1990. El relato se
ambienta en el esfuerzo de una artista contemporánea de plasmar
la vida de Clara a través de un obra teatral para la cual no
tiene presupuesto, además de todas las peripecias que ha de pasar
para realizarla.
P.-¿Por qué elegiste como personaje a Clara González
de Behringer?
R.- Creo que es una panameña fundamental para entender muchos
de los logros a favor de la mujer y los niños en el siglo XX
en Panamá. Llegué a ella gracias a una amiga especialista
en asuntos de género (Eusebia Solís) y por la biografía
escrita por la historiadora Yolanda Marco. Tengo una obra teatral inédita
basada en su persona.
P.-En tu opinión, la época que comienza en la Segunda
Guerra Mundial y que llega hasta nuestros días ¿Ha sido
la de mayores cambios sociales para la mujer? ¿Por qué?
R.- Yo creo que el movimiento feminista va de la mano con los cambios
tecnológicos y económicos. Al menos en el mundo occidental.
Una sociedad que deja de ser agraria, una tecnología que permite
controlar no solo la fertilidad sino numerosas respuestas biológicas
, y espacios de acción que no están delimitados por el
sexo biológico (el mundo virtual por ejemplo) le da un mayor
campo de acción a la mujer. En América Latina y en Panamá
en particular el tema del femicidio es muy comentado en los medios y
nos lleva a pensar que no podemos construir cambios para la mujer sin
construir cambios en la vida emocional de los hombres porque al final
la relación de muchos hombres hacia la mujer es de posesión
y control. Yo particularmente también noto mujeres que desempeñan
roles muy agresivos hacia otros en este proceso de ampliar las posibilidades
del rol de ambos. Finalmente me parece que ambos géneros han
de construir una sociedad de paz y eso no es fácil, no se si
será posible.
P.-La historia ha sido mayoritariamente escrita por hombres y son
ellos quienes han elegido las mujeres relevantes. ¿Cres que es
positivo que sean las mujeres las que decidan quiénes son sus
modelos?
R.-Creo que es positivo que quien tenga voz la use. Que quien pueda
reflexionar, piense, debata sus ideas y las escriba para compartirla
con otros. Cuando una narra su propia historia, sus propias batallas
y sus propias victorias puede verse un poco desde afuera, cuestionarse
a sí mismo.

habla Sara García Perate, en Conocer al Autor

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